Takaisin

elespectador.com: Nuevo 'elefante blanco' en Cesar

LA CONTRALORÍA DENUNCIA

 

Los casos de corrupción no paran en el país. Ahora el foco está en Cesar, en donde la Contraloría denunció un nuevo caso de “elefante blanco”. Esta vez la entidad que se encuentra en el ojo del huracán es la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar). De acuerdo con el ente de control, se hizo un hallazgo fiscal por $6.450 millones.

Se hizo un hallazgo fiscal por $6.450 millones en la nueva sede de Corpocesar. / Cortesía Gobernación del Cesar

“La gerencia departamental de la Contraloría en el Cesar constató que las obras de la nueva sede de Corpocesar se encuentran en condiciones de abandono y deterioro continuo, lo que ha generado un detrimento de $5.768 millones causados en fase I y $682 millones de los dineros girados en la fase II del proyecto, para un total de $6.450 millones de detrimento patrimonial”, explicó la entidad.

La edificación bioclimática que se tenía prevista para ser construida y entrar en funcionamiento en 16 meses, se ha extendido por más de diez años, tiempo en el que Corpocesar ha pagado por el arrendamiento de la sede actual una suma mensual que asciende a los $25 millones.

En marzo de este año el contrato para la construcción estaba suspendido, lleva ocho meses de inactividad y presenta un retraso del 72 %.

Esto no es lo peor. Más grave aún es que la Corporación no ha hecho nada para declarar el incumplimiento y la caducidad del convenio, acciones con las que podría recuperar los dineros pagados en calidad de anticipos.

Otra irregularidad que encontró el ente investigador fue que la parte de la estructura que sí se había construido no tenía los parámetros de sismorresistencia, por lo que fue necesario hacer una nueva inversión de recursos para otra intervención estructural.

Según la información que está registrada en el Sistema Electrónico de Contratación, entre la Gobernación del departamento del Cesar y Corpocesar se suscribió un convenio interadministrativo que ascendió a más de $6.000 millones, firmado en octubre de 2013 por el secretario de Infraestructura de la época, Ómar Enrique Maestre Vélez, y por parte de Corpocesar, por el director general, Kaleb Villalobos Brochel.

“Pese a los informes de interventoría, la Corporación no ha adelantado ninguna actuación administrativa encaminada a declarar el incumplimiento del contrato y en consecuencia recuperar los dineros pagados en calidad de anticipo no amortizados”, añadió el ente de control.

Por tal razón, se procedió a acceder a la petición del contratista de ceder el contrato a otra empresa, lo que según la Contraloría, sería un favorecimiento a Corpocesar, pues la liberaría de sus obligaciones. Además, no habría manera de exigirle el reintegro del dinero de anticipos ni los rendimientos financieros.

Las contrataciones para el desarrollo de la nueva sede fueron financiadas con recursos de la Gobernación del Cesar, del Sistema General de Regalías y de la Corporación Autónoma Regional del Cesar.

 

Fuete: elespectador.com - 31 de julio de 2017